El motivo es la causa que nos mueve, referido a nosotros, el aliciente para fotografiar.




El motivo es la causa que nos mueve, referido a nosotros, el aliciente para fotografiar. Con el mismo afán creador con que se modela una figura en arcilla o se pinta un cuadro, tomamos nosotros nuestra cámara para reproducir con su ayuda algo visto. Es lógico que en ello tiene un papel importante el qué a uno le atrae esto, a otro más aun aquello. Pero igualmente importante es el como, la huella de lo personal en la concepción y constitución de nuestra fotografía. En resumen: también la fotografía precisa de la fuerza creadora.



He de crear la vida, he de crear la muerte. Con afán a la estética y el nacimiento de esta tierra, la evolución se crea con una fuerza precisa que se modela a la luz de un ojo observador.


Muestra tu ojo en el espacio de una efigie, mientras modelas tus imágenes en un espacio universal.